«Evair Souza de Faria, de 62 años, fue secuestrado el lunes por la noche cuando salía del bar que posee en el barrio pobre de Penha, en Río de Janeiro» así rezaban las maderas de varios «jornales» brasileiros en mayo de 1994…
Y si bien un secuestro en Latinoamérica es tristemente algo común, Evair Souza era padre de la más rutilante estrella del fútbol brasileño en esos momentos, un goleador en España con el Barcelona y el guía de la verdeamarela, nada más y nada menos que Romario,
El pedido de rescate fue hecho mediante una llamada telefónica a familiares de Faria. La familia declinó hablar del caso, aparentemente por temor a interferir con las negociaciones para lograr la liberación de Faria. El internacional brasileño confirmó el hecho desde España. Estoy acompañando las cosas desde aquí, pero he pensado en volver a Brasil a comienzos de la próxima semana. Es lógico que no pueda estar tranquilo aquí sabiendo que mi padre está secuestrado , aseguró Romario.
Así fue como el periódico español El Tiempo daba la noticia del secuestro del crack brasilero, en medio de la angustia, y como medida de presión el crack brasileño a través de medios de comunicación en España amenazó públicamente a no disputar el Mundial de USA 94 si las autoridades no lograban resolver el caso y garantizar la liberación de su padre. Aquellas declaraciones provocaron una enorme preocupación en la Confederación Brasileña y entre millones de aficionados, que a su vez (probablemente) se traslado a los secuestradores de Evair Souza. Brasil llevaba 24 años sin conquistar un título mundial y veía en Romario a un líder capaz de devolver la gloria al país. Tal fue el aumento de la presión al pasar de los días que los captores terminaron liberando a Evair sin recibir ni un centavo de su hijo.
Luego de eso todos conocemos la historia, Romario logró liderar a esta verdeamarela a la final ante Italia y ganando la cuarta Copa del Mundo siendo uno de los protagonistas de la selección dirigida por Carlos Alberto Parreira.

