España y Bélgica se enfrentan este viernes en Los Ángeles por un boleto a las semifinales del Mundial 2026, donde ya espera Francia tras asegurar su clasificación el jueves. Todo apunta a un duelo de gran nivel futbolístico, con dos selecciones que privilegian la posesión y el buen trato del balón.
La Roja ha construido su identidad a partir del control del juego. Rodri marca el ritmo desde la recuperación y la salida limpia, mientras que Pedri y Dani Olmo aportan creatividad y movilidad para generar peligro en el último tercio. Bélgica, por su parte, presenta una propuesta muy similar: Youri Tielemans y Hans Vanaken son los encargados de administrar la pelota, dejando que Leandro Trossard explote los espacios y desequilibre en ataque.

En ofensiva, España mantiene a Lamine Yamal como su principal referente. Aunque el joven extremo ha tenido un Mundial discreto, su talento le permite cambiar un partido con una sola acción. Del otro lado, el conjunto dirigido por Rudi García ha encontrado en Charles De Ketelaere un efectivo falso nueve, sin olvidar que aún cuenta con la jerarquía y el talento de Kevin De Bruyne, un futbolista capaz de inclinar la balanza en cualquier momento.
Sobre el papel, el encuentro luce muy equilibrado, pero el funcionamiento colectivo y la regularidad mostrada por España a lo largo del torneo le otorgan una ligera ventaja para quedarse con el boleto a las semifinales.

