Cada vez falta menos para conocer a los dos equipos que disputarán la gran final de la Copa del Mundo 2026. Antes de ello, el torneo nos regala unas semifinales que prometen un nivel extraordinario. La primera se disputará este martes en el estadio de Dallas, donde Francia y España se enfrentarán por un boleto al partido decisivo.
Por lo mostrado hasta ahora, Francia ha sido la selección que mejores sensaciones ha dejado. El conjunto dirigido por Didier Deschamps se ha mostrado sólido, vertical y con una enorme capacidad para resolver partidos complejos. Sin embargo, enfrente tendrá a una España que, aunque quizá no haya sido la más brillante desde el punto de vista estético, ha demostrado una notable madurez para controlar los tiempos de los encuentros y llevarlos hacia el escenario que más le conviene.

Deschamps y sus dirigidos saben que el favoritismo debe refrendarse en la cancha. Sus dos últimos compromisos fueron una muestra de ello: tanto Paraguay como Marruecos plantearon marcajes muy férreos, especialmente sobre Kylian Mbappé. Aun así, el talento individual terminó marcando la diferencia en las victorias por 1-0 y 2-0, respectivamente, en dos partidos donde Francia fue exigida de principio a fin.
España, por su parte, ha construido su camino desde el trabajo colectivo. El equipo de Luis de la Fuente funciona como un bloque compacto, en el que las individualidades quedan al servicio del conjunto. De ahí que figuras como Lamine Yamal o Pedri hayan tenido un Mundial más discreto de lo esperado, mientras otros futbolistas han asumido un papel determinante. Rodri se ha convertido en el eje del mediocampo, y Mikel Merino ha sido un revulsivo de lujo, anotando los goles que sentenciaron las eliminatorias frente a Portugal y Bélgica en los minutos finales.

Todo apunta a un duelo muy equilibrado, en el que los detalles marcarán la diferencia. La selección que cometa menos errores y aproveche mejor sus oportunidades será la que consiga el primer boleto a la gran final del Mundial 2026.

